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De su autovaloración personal depende el éxito o el fracaso

De su autovaloración personal depende el éxito o el fracaso

1.- Lectura Bíblica: Romanos 12:3

2.- Versículo para memorizar:

"Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado.” (Romanos 12:3. NTV)

3.- Reflexión en la Palabra de Dios:

Mírese al espejo. ¿Está de acuerdo con la imagen que tiene enfrente? ¿Qué piensa de usted mismo? Si ya respondió estos dos interrogantes, permítame formularle un tercer cuestionamiento: ¿Sabía que la apreciación que tenemos de nosotros determina cómo actuamos y la forma como nos perciben los demás? Estos dos elementos son esenciales para la victoria o el fracaso.

Un estudio reciente difundido por la Cadena CNN en su portal en Español revela que, generalmente, los adultos están contentos con la forma como se ven, y que su confianza aumenta a medida que envejecen.

“De las personas encuestadas en 25 países, los indonesios son los que están más satisfechos con su imagen. El 78% de la población dice estar feliz con su peso y figura. A Indonesia le sigue en esta lista Arabia Saudita, donde el 72% está a gusto con su cuerpo, y Qatar, donde el porcentaje llega a 70%. El estudio evalúo a personas de 25 países Entre los hallazgos generales se destaca que los adultos están más satisfechos con su cuerpo que los jóvenes, y que los hombres se sienten más a gusto con su apariencia que las mujeres.” (Portal de CNN. Edición 23/07/2015)

Los especialistas concluyeron tras la investigación, que los hombres en general tienen una mejor imagen de su apariencia, menos en Arabia Saudita, donde son las mujeres las que están más cómodas con su figura. En Estados Unidos, sólo el 52% de las mujeres están felices con su cuerpo, y en los hombres esa tasa es del 63%. El estudio también revela que las mujeres de Hong Kong son las que están menos satisfechas con su imagen, solo un 44%.

Quizá piense que son sólo estadísticas; sin embargo, no es así. Su apreciación personal, la forma como se ve al espejo, es esencial.

Es importante reconocer que, por nuestra condición de hijos de Dios, pertenecemos a un pueblo especial, fuimos dotados de las potencialidades para vencer, tenemos la capacidad de ser creativos y resolver problemas, nos proveyó el Señor de una inteligencia especial, y físicamente somos muy especiales. Nuestra autoestima debe mejorar. Vernos como en realidad somos y como nos mira nuestro Padre celestial.

A lo que debemos renunciar es a todo sentimiento de superioridad. Creernos por encima de los demás. Cada vez que lo hacemos provocamos heridas en los demás y levantamos una enorme barrera que impide unas buenas relaciones interpersonales.

El apóstol Pablo al dirigirse a los creyentes del primer siglo, y a nosotros hoy, escribió: "Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado.” (Romanos 12:3. NTV)

Es esencial que nos miremos con la mirada de Dios, es decir, que nos valoremos y apreciemos. En ese camino debemos ser prudentes para no mirar por debajo del hombro a otras personas, es decir, menospreciarlas.

Quienes se valoran como personas feas, sin interés, sin duda serán miradas en esa misma medida por quienes están alrededor. El primero que debe valorarse conforme a la mirada de Dios es usted mismo. Y hoy es el día para tomar esa decisión.

Un segundo paso que debe dar, que reviste singular importancia, es recibir a Jesús como Señor y Salvador. Cuando Él entra a morar en su corazón se produce una transformación que le llevará al cambio y crecimiento permanentes. Decídase hoy por Jesucristo.

4.- Preguntas para el crecimiento personal y espiritual:

a.- ¿Cuál es la valoración que tiene de usted mismo?

b.- ¿Se había dado cuenta que quizá no se valora apropiadamente?

c.- ¿Es consciente de lo perjudicial que puede resultar una baja auto estima?

d.- ¿Se ha mirado como Dios lo ve, en su condición de hijo redimido y santificado?

Decídase hoy a cambiar su vida, tomado de la mano del Señor Jesús. Y aprenda a valorarse apropiadamente con ayuda de Dios.


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