devocionales.com :: Para uso personal solamente. Prohibida su reproducción total o parcial sin la autorización de autor.

devocionales.com
Dale clic aquí para recibir actualizaciones diarias en tu correo electrónico.

 

Tiempo para la familia, tiempo de calidad

Tiempo para la familia, tiempo de calidad

1.- Lectura Bíblica: Proverbios 22:3

2.- Versículo para memorizar:

"El prudente ve el mal y se esconde, mas los simples siguen adelante y son castigados.” (Proverbios 22:3. NTV)

3.- Reflexión en la Palabra de Dios:

Cuando el abogado, muy reconocido en nuestra ciudad, pidió encontrarse conmigo, la situación era irreversible. Era un hombre muy capaz en su profesión, pero ejercer el derecho, litigar en los juzgados y resolver los conflictos de los demás, desencadenó una crisis en su propio hogar hasta que la esposa se fue con los hijos.

La historia fue lamentable porque ella decidió nunca más volver más a su lado. Resultaron infructuosos todos los esfuerzos.

“¿Qué hice mal?”, me preguntó el hombre, procurando encontrar el origen de sus quebrantos emocionales. Revisamos su vida paso a paso y coincidió conmigo que dedicar más tiempo a su trabajo que a la familia, terminó por resquebrajar la relación.

Para terminar esta historia le contaré que volvió a restaurar su vida, con un segundo matrimonio. Solo que esta vez en otras condiciones. Entendió que el hogar es fundamental en nuestra vida y que dedicarnos al trabajo puede resultar contraproducente.

El autor y conferencista, Alex Kendrick, enseña:
“Necesitamos hombres que se nieguen a sacrificar a su familia a costa de un ascenso en el trabajo. Hombres que no permitan que el esparcimiento consuma su tiempo e insensibilice su conciencia; que se manifiesten en contra de las leyes y de las filosofías que destruyen la familia. Hombres que perdonen a sus padres, que rompan las cadenas del pasado y establezcan nuevos principios....” (Alex y Stephen Kendrick. “La resolución para hombres”. B&H editores. 2013. EE.UU. Pg. 21)
El propósito original de Dios para la familia es que haya unidad, y esa unidad parte de la decisión que tomamos los esposos de contribuir al crecimiento de nuestro cónyuge y el de nuestros hijos.

A menos que revisemos detenidamente en qué estamos invirtiendo nuestro tiempo, tendremos problemas y trasladaremos esa situación a nuestra relación familiar. Es tiempo de corregir, como enseñan las Escrituras: "El prudente ve el mal y se esconde, mas los simples siguen adelante y son castigados.” (proverbios 22:3. NTV)

No es necesario llegar al borde del abismo para reconocer que las cosas andan mal. Si evaluamos que dedicar tiempo al trabajo o a los amigos antes que a la familia nos trae problemas, es tiempo de corregir. Y no lo hacemos en nuestras fuerzas sino en el poder de Dios. ¡Él hace posible que corrijamos los errores!

4.- preguntas para el crecimiento personal y espiritual:

a.- ¿Ha pensado cuánto tiempo dedica a la familia y cuánto invierte en su trabajo?

b.- Si pone en una balanza el tiempo invertido en la familia y el que destina a trabajar, ¿cuál pesa mas?

c.- ¿Acaso descuida a su familia por dedicarse a la diversión o a sus amigos?

d.- ¿Es consciente que hoy es el día para comenzar a resolver los problemas familiares?

e.- ¿Está dispuesto a permitir que Dios ayude a resolver los conflictos que enfrenta a nivel familiar?


Léanos en mensajerodelapalabra.comLéanos en bosquejosdesermones.comLéanos en estudios-biblicos.comLéanos en selecciondesermones.comLéanos en miiglesia.com

anuncio-YT